«Me encantaba el tono de mi base, pero la fórmula me llenaba de granitos. El “equivalente” que compré en la tienda no se parecía en nada. 40 € a la basura».
Y una base abierta no se puede devolver: cada tono equivocado es dinero perdido.
Radiant Beauty encuentra el mismo color en otras marcas y descarta las fórmulas que no le sientan bien a tu piel, para que la próxima sea la buena.